¿Qué costo tiene para una pyme recibir pagos con tarjetas débito o crédito?

Existe un gran malentendido sobre qué cargos debe asumir una pyme cuando decide recibir pagos con tarjetas en su negocio. Esta es la explicación.

Una de las razones más comunes por las cuales algunas pymes todavía no reciben tarjetas débito y crédito como forma de pago en su negocio es tan sencilla como errada: las pymes consideran que el servicio representa un sobrecosto de venta demasiado alto, olvidando los beneficios que esa opción puede aportarle a un negocio con aspiraciones de aumentar su volumen de ventas y seguir creciendo en consecuencia.

El malentendido, producto del desconocimiento en la mayoría de los casos, tiene su epicentro en una distinción fundamental que las empresas confunden y que separa en dos los cargos que su pyme debe asumir para cada venta que realiza con tarjeta: la comisión que cobra el banco, por un lado, y los impuestos por los cuales su empresa debe responder, por el otro. Veamos en detalle qué incluye cada uno de esos cargos y por qué, teniendo en cuenta los beneficios asociados al servicio, el costo de recibir tarjetas realmente es muy bajo para una pyme.

LA COMISIÓN Y LOS ANTICIPOS DE IMPUESTOS

Entender qué incluye el porcentaje que su pyme paga por cada venta que realiza con una tarjeta comienza con diferenciar cuál es el porcentaje que corresponde a la comisión y cuál es el porcentaje que corresponde a los anticipos de impuestos (y de qué impuestos se trata). Hacerlo explica por qué el dinero que una pyme paga por cada venta con tarjeta no es un sobrecosto de venta considerable para su negocio, sino que hace parte de su tributación y por lo tanto de sus obligaciones legales. Así se compone cada cargo:

La comisión que su pyme le paga al banco por cada transacción. Se trata del pago que recibe el banco por actuar como intermediario y posibilitar la transacción. Ese valor se define según la actividad económica de su negocio e incluye dos cargos: la tarifa de intercambio, que es la remuneración al emisor de la tarjeta (Visa, MasterCard y American Express) y el costo transaccional, que es lo que su empresa le paga el banco por procesar cada transacción ante la red y que el banco define según el tamaño, la antigüedad y la cantidad de transacciones de su negocio.

El anticipo de impuestos incluido en cada transacción. En este caso se trata se retenciones en la fuente, que no es otra cosa que un recaudo anticipado de impuestos que en este caso incluye tres de ellos: rete fuente, rete ICA y rete IVA. En ese sentido, lo más importante es entender que estos impuestos también tienen que ser liquidados por su pyme cuando recibe pagos en papel moneda, y por lo tanto, no deberían ser considerados como un sobrecosto de venta. Después de todo, en ambos casos se trata de ventas que su pyme debe declarar, con la diferencia de que al hacerlas con tarjeta el pago se hace de forma anticipada y no al final de su periodo fiscal.


beneficios para una pyme

EJEMPLO DEL COSTO DE UNA TRANSACCIÓN

Ahora bien, luego de repasar cuáles son los cargos asociados a recibir pagos con tarjetas débito y crédito a cambio de los productos o servicios que su pyme ofrece, se puede entender con mayor claridad el problema: para calcular el costo, los comercios cometen el error de sumar el valor de la comisión más el valor de los impuestos y terminan alarmados por la idea inquietante de asumir un sobrecosto demasiado alto.

Así las cosas, por ejemplo, las pymes creen equivocadamente que en total deben pagar 7% más sobre el valor de cada venta con tarjeta, cuando en realidad y en promedio, solo deben pagar 1.8% o 2% de ese valor por concepto de la comisión. El resto son anticipos de impuestos, que como dijimos antes, las pymes legales y formales igual deben pagar por cada una de sus ventas, independientemente de si se realizan recibiendo tarjetas o dinero en efectivo.

Por lo tanto, no tiene sentido que su pyme le tema a un sobrecosto falsamente exagerado por recibir tarjetas en su negocio. De hecho, cuando toman la decisión, la mayoría de negocios pueden comprobar que la cantidad que pagan en comisiones por cada transacción es mucho menor que el aumento de su ticket promedio y que el aumento en sus ingresos por el número de ventas que realizan cuando sus clientes tienen la opción de pagar usando una tarjeta.

Ahora bien, ¿podría decir que eso fue lo que sucedió en su empresa? ¿Cuáles fueron los resultados de comenzar a recibir tarjetas débito y crédito en su negocio? Cuéntenos en los comentarios.

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